En la actualidad ser un ser humano integral, se define como alguien
capaz de pensar de forma autónoma, critica, reflexiva que conoce y practica sus
valores, la plenitud de sus facultades, no es influenciable y difícilmente
corruptible por su entorno o situaciones vividas debido a la claridad de sus
principios.
Ser
socialista o tener inclinación de pensamiento socialista según, Karl Marx (1818-1883) implica estar consciente de la vida de
la vida social económica, comprender la necesidad de centralismo del estado
como única instancia colectiva, en el marco de una sociedad compleja, en el
socialismo al establecerse la propiedad social colectiva de los medios de
producción, desaparece cualquier forma de propiedad privada de los bienes de
capital y con esta el capitalismo como forma de apropiación del trabajo
asalariado; es decir la explotación del
hombre por el hombre, en donde se hace del valor del trabajo una forma de
explotación por la vía económica.
Por lo tanto, si pretendemos ser
seres integrales socialistas debemos conocer a cabalidad nuestros deberes y
derechos, contamos con muchas leyes que nos benefician y nos protegen, con una Constitución de la República la cual está
enfocada en el desarrollo humano social y económico a través de la libertad del
poder en el pueblo, es decir el poder reside en el pueblo, de nuestros deberes
esta el defender que estas leyes sean cumplidas y trabajar ampliamente para
desarrollarnos de manera integral, lo cual solo se logra mediante una educación
constructiva humanista, social y
emocionalmente activa.
Para muchas personas ser un ser
humano integral y socialista carece de significado coherente accionario porque
muchos carecemos de virtudes y principios morales, cuando en realidad podemos considerar ser integrales a poseer todo un cumulo de
virtudes y conocimientos que no se adquieren fácilmente, sino a través de la
recia voluntad hacia el desarrollo del pensamiento socialista en aras del
beneficio que otorga este conocimiento para el beneficio de todos en comunidad.
La experiencia a través de nuestra vida nos enseña que ciertos aspectos de la
evolución humana son perjudiciales para la vida, como las guerras entre países
por la ansiedad de poder, la intolerancia entre razas o inclinaciones religiosas
y las diferencias profundas de niveles económicos de la sociedad.
El socialismo trata de reducir y
eliminar estas diferencias, de hacer del poder económico o de los recursos un
bien manejado por todos y no por uno solo, una sola persona o un solo país, la
naturaleza nos evidencia cada día que el equilibrio debe existir entre todas
las formas de vida, al haber desequilibrio ocurren hechos catastróficos e
impredecibles, como lo0s fenómenos destructivos meteorológicos originados por
la contaminación de la atmosfera, huracanes, inundaciones entre otros. Estos
solo son algunos ejemplos de lo que causa el desequilibrio en la naturaleza; al
parecer a pesar de toda la evolución y experiencia al momento de vivir el día a
día olvidamos nuestras propias responsabilidades
en este desequilibrio, olvidamos que somos seres sociales relacionados tan
profundamente, que cada uno de nuestros actos afecta de forma gradual e
inmediata a otras personas y a nuestro entorno.
Si estamos tan relacionados
deberíamos de entender que nos somos individuos viviendo realidades asiladas,
que no debemos vivir a costa de otros sino en conjunto con otros para lograr el
beneficio colectivo, educar a nuestros hijos desde que nacen para ser seres
integrales no es tarea fácil ya que no se puede enseñar las virtudes ni las
buenas costumbres, este conocimiento solo se adquiere a través del ejemplo de
nuestro entorno, de otras personas como familiares o amigos, docentes, por lo
tanto esto se dificulta si los que nos rodean carecen de estas virtudes y
principios como: la solidaridad, responsabilidad, ser caritativos, respetuosos
y tolerantes, saber el valor del trabajo conjunto, entender nuestras
responsabilidades y las de los otros en general.
La realidad nos golpea y nos
nuestra que estamos fallando en el proceso de
“educar”, lo hace a través de la delincuencia, las guerras, las
catástrofes, el deterioro de la institución de la familia a través del
matrimonio, ¿estaremos dejando que unos pocos distorsionen nuestra vida y
emociones, solo por ansias del dominio y poder? Si reflexionamos detenidamente
tal vez entenderíamos que nuestra vida no es solo nuestra, podríamos
reflexionar como lo hace Albert Einstein
(1879-1955), gran científico de la historia humana:
“La vida es muy peligrosa. No por las personas que hacen el mal,
sino por las que se sientan a ver lo que pasa”
“Hay dos cosas infinitas: el universo y la estupidez humana. Y del
universo no estoy seguro”
“Vivimos en el mundo cuando
amamos, solo una vida vivida para los demás merece la pena ser vivida”
Estas reflexiones nos dicen que
no deberíamos de anteponer nuestros deseos o necesidades, ante las de todos en
general para el bien propio, como cuando una osa polar deja de comer por meses
para resguardar a sus hijos, para alimentarlos sacrificando hasta su propia
vida por ellos, si un animal que carece del sentido de razonamiento de un ser
humano, de un lenguaje escrito, de desarrollo de herramientas es capaz de hacer
esto y vivir en equilibrio con su entorno, ¿por
qué nosotros no? solo cuando logremos darle a cada ser vivo que nos
rodea la importancia que merece nuestro
amor propio, se reflejara como un bien
comunal para el máximo desarrollo de la conciencia del ser humano integral y
social, solo lograremos esto a través de la educación como pilar fundamental de
nuestra vida, educación en el hogar, educación académica, emocional, física,
social, simplemente una educación integral.
LISSETH
RONDÓN


