Defendemos, como principio fundamental, la
libertad, único marco en el que se puede lograr la realización integral del ser
humano. La educación basada en valores es la única vía para que toda persona
descubra su vocación y logre identificar su misión existencial. Reconocemos que
el ser humano es por decisión y que a través de la acción consciente y el
esfuerzo constante, cada persona será el arquitecto de su propia vida. Identificamos
en la naturaleza de todos los seres humanos un potencial infinito, reflejo de
la inmensidad de Dios.
Defendemos el derecho a la vida y
sustentamos que nada ni nadie debe atentar al derecho de existir. Reconocemos
que los valores y principios universales son nuestros vectores y los
consideramos imperecederos en todo tiempo y espacio. Promovemos la gestación de
la riqueza, como único camino para erradicar la miseria, para que todo ser humano
desarrolle su talento, y se convierta en generador de su propio bienestar.
Nos declaramos enemigos de la corrupción,
el narcotráfico, la manipulación y todo aquello que degrade la naturaleza
humana. Los niños y la juventud representan para el movimiento de la Excelencia , su enfoque
central, pues estamos conscientes de que ellos son nuestra herencia genética
que nos permitirá trascender. Declaramos que los ríos, montañas y mares nos
pertenecen y son esencia de la nación que vibra en cada uno de nosotros; nos
hemos comprometido en salvaguardar con amor lo que esta tierra nos ha concedido
al nacer.
La injusticia, el hambre y el abandono de
todo ser humano marca el inicio de nuestra intolerancia, y por ello nos hemos
señalado como objetivo erradicarlas de nuestra nación. Los principios que rigen
nuestra existencia: ética, belleza, lealtad, calidad, justicia, libertad, amor,
servicio, armonía y pertenencia.
Sabemos que las adversidades son las oportunidades que tenemos para
fortalecernos, hemos hecho de las crisis un campo que nos ilustra y las
lecciones, que de ellas se derivan, nos permitirán continuar permanentemente en
evolución.
Reconocemos en el ser humano y en Dios el
principio y el fin de nuestra misión histórica y nos sabemos colaboradores de
la creación. Estamos dispuestos a ofrecer nuestra existencia para ser
forjadores de nueva generación sustentada en valores, y así poder entregar a
nuestros hijos un mundo más digno y justo. Declaramos que hemos hecho de estos
principios nuestro estilo de vida y damos un sí sin limitación alguna al amor.
¡ Aceptamos con orgullo la misión que Dios nos concedió al nacer !. Nuestra Nación
según la UNESCO
se encuentra avasallando a escala mundial, gracias a las políticas de estado
que ejecuta el Gobierno Bolivariano y Revolucionario en su sistema educativo.
Integrarnos a la
nueva competencia mundial nos exige vivir una actitud de cambio hacia el progreso.
• Nos exige
asimilar y buscar la calidad como la megatendencia del siglo XXI.
• Nos ordena
desafiar nuestras limitaciones y desarrollar nuestras potencialidades.
• Nos obliga a
renunciar a modelos anacrónicos y productos trampa.
• Nos exhorta a
convertirnos en aprendices de Excelencia, desaprendiendo lo inadecuado y aprendiendo
del éxito.
• Nos demanda
pensar en dimensión mundial y actuar en escala local.
• Nos requiere
impulsar a la educación con todos nuestros recursos como único camino que nos asegura
el porvenir.
• Nos exige
aprender a comprometernos con la vida misma, con lo que queremos y deseamos.
• Nos urge a
olvidar nuestros rencores y con un espíritu nuevo enfrentar el futuro.
• Nos compromete a
preservar nuestros valores fundamentales y abrirnos al futuro.
• Nos reclama a
vivir con fraternidad y enfrentar nuestras carencias con decisión y optimismo.
• Nos invita a soñar
y a creer en nuestros sueños hasta convertirlos en realidad.
Elaborado por: Ing. Mailidis Godoy
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