Desde
niña he sentido una gran pasión por comprender el ¿por qué se hace o nace el
delincuente?, hoy día he tenido acceso a la información que explique mis
incógnitas. Existen infinitas ya sean fisiológicas u orgánicas. El gran fenómeno
que se encarga de estudiar la causa de la conducta delictual se llama la Criminología,
es la ciencia interdisciplinaria que por el método empírico (usando específicamente
2 sentidos, la observación y audición) estudia la conducta desviada del
delincuente con la participación de un
equipo multidisciplinario (Abogados, Médicos, Neurólogos, Psicólogos, en fin
cualquier profesional especializado) que por medio de la aplicación de éste
medio empírico dan un diagnóstico objetivo de acuerdo a conocimientos de su
área.
En
cuanto a los grandes representantes de la Criminología se encuentra en la
Escuela Positivista Ezechia Marco Lombroso o conocido como Cesare Lombroso, fue
médico, brillante criminólogo italiano quién desarrollo la teoría que
mencionaré a continuación: insensibilidad física y moral, características
físicas, delincuente nato (en el no surte efecto ningún tipo de tratamiento),
delincuente pasional, delincuente moral o loco moral, delincuente epiléptico, delincuente
habitual.
Ahora
bien, dada esta breve introducción se puede comenzar a analizar, ¿qué es la
cárcel?, la cual no es más que una institución destinada para el cumplimiento
de la pena impuesta al delincuente para resarcir el daño causado al Estado
Venezolano, Sociedad, Víctima, es allí donde debería aplicarse el tratamiento
correspondiente (Criminología Clínica: cuando la causa de su conducta desviada es
alguna enfermedad de la psiquis) para lograr reinsertar a la persona imputada o
acusada por algún delito tipificado en el Código Penal Venezolano.
Con
relación a lo antes expuesto me pregunto, ¿se cumple la función institucional?,
¿cuál es la realidad venezolana?
Para
ilustrar las respuestas sin consignación política, se puede mencionar cuando
nuestro Presidente de la República Hugo Rafael Chávez Frías tildó la situación carcelería
cómo un cáncer o la noticia más reciente referente al Centro Penitenciario de
Occidente mejor conocido como URIBANA, en la ciudad de Barquisimeto en dónde la
Ministra Penitenciaria Iris Valera acudió a colocar la primera piedra (comienzo
de la construcción) del Nuevo Centro de Reclusión para Procesados con el fin de
evitar el hacinamiento, realizar una clasificación entre procesados, penados
fue sorprendida con una ola de violencia, ráfagas de disparos.
Asimismo,
vemos como quienes deberían estar siendo reinsertados, los privados de libertad
son sometidos por una minoría en la
institución para la consecución de fines personales e ilegales, consumen todo
tipo de estupefacientes, psicotrópicos (drogas) dentro de las instituciones, no
existe clasificación por categorías, hay hacinamiento, autoagresiones,
heteroagresiones, corrupción, mala alimentación dentro de la institución, se da
lo establecido en el libro Condicionante Negativos en la Agresión Carcelería del
gran maestro, psicólogo y criminólogo Tito Córdova Monasterio. A ello añadimos
la tecnología que ha servido como medio para la extorsión desde las cárceles
venezolanas. Éste hecho comenzó años atrás alcanzado un límite exasperante.
Por
lo antes expuesto es que muchos autores, especialistas en el área, entre ellos
el Psicólogo Tito Córdova Monasterio, opinan que es mejor un culpable libre a
un inocente privado de su libertad, que la cárcel no rehabilita a nadie por
tanto se irá a llenar nuestro país de cárceles. Yo personalmente estoy de
acuerdo porque no es posible aplicar un tratamiento o reinsertar al delincuente
bajo esas condiciones, esto sin ahondar al no respeto por sus derechos humanos.
Ahora
bien, ¿cómo relacionar esto con la Educación? Los docentes de etapa inicial, diversificada,
quienes nos formamos como docentes universitarios, tenemos una gran
responsabilidad de educar en valores como herramienta de prevención
delincuencial.
La pérdida
de valores viene desde el hogar, se debe reforzar, comenzar a sembrar en ellos
los valores para recuperar la sociedad perdida sin estigmatizarlos por
condición económica, social, o cualquier otra causa ni mucho menos etiquetándolos
porque inconscientemente asumirán esa conducta atribuida, a veces por desconocimiento,
omisión los docentes han contribuido a la formación del delincuente.
Cabe
decir, que actualmente somos personas sanas psicológicamente, mañana no
sabemos, ese estado de peligrosidad (establecido por famosos Criminólogos)
existe en todos nosotros siendo más vulnerable en niños, adolescentes u otra
persona con problemas, sin valores, Súper Yo, por tanto el docente debe ser
idóneo, contar con las herramientas que la pedagogía le ofrece y siempre
apoyarse en los especialistas que puedan canalizar mucho mejor la situación de
niños, adolescentes. Para aquellos que se encuentran en ese inframundo (cárcel)
la llave para su libertad es la Educación y el Trabajo.
A
manera de colofón, nosotros estudiantes del componente docente, comunidad en
general formaremos el futuro en niños, adolescentes, adultos. Formemos el
futuro de Venezuela en base a la Educación Constructivista, Educación en
Valores y evitemos que ese estado de peligrosidad se materialice. Nosotros
somos el agente del cambio.
Abogada Yoswalby Ramos Suárez.

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