REFLEXION E INNOVACIONES PEDAGÓGICAS.
Consiste
en atreverse a pensar su propia práctica social o educativa, en particular, o
más específicamente la praxis formativa
de sus estudiantes. Y sobre todo a tener el valor de reconocer y exponer
sus propios errores ante los demás colegas o ante sus estudiantes.
Eso
requiere que el profesor o estudiante
dejen de lado la soberbia o ínfulas de grandeza y asumir humildemente la
posibilidad de estar equivocado; y más porque el error no es personal ni
institucional sino histórico cultural; se debe a un tipo de cultura formativa
que feneció históricamente y que se requiere superar.
Aquí es
válida la sentencia de Simón Rodríguez, maestro de Simón Bolívar, “O innovamos o erramos”. No se trata de
asumir unas posturas de acoger la innovación por estar de moda sino por su
pertinencia en el proceso educativo. Eso quiere decir, que innovamos formando
en los talleres de auto investigación vivencial o seguimos en la vieja cultura
formativa de las clases magistrales
Un
docente autoritario solo forma gente dócil, obediente ciega y después
autoritario, cuando labora como docente. Éstos últimos presentan resistencia
pasiva a la innovación pedagógica del programa.
Para
finalizar se puede decir, que el docente debe reflexionar su praxis educativa
de manera personal y colectiva, considerando las actividades innovadoras como
un privilegio en el contexto educativo, cultural
y social con un modelo de actuación
donde predomina la auto- reflexión.
Ing: Anyulys Romero
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