martes, 9 de abril de 2013



REFLEXION E INNOVACIONES PEDAGÓGICAS.

Consiste en atreverse a pensar su propia práctica social o educativa, en particular, o más específicamente la praxis formativa  de sus estudiantes. Y sobre todo a tener el valor de reconocer y exponer sus propios errores ante los demás colegas o ante sus estudiantes.
Eso requiere que el  profesor o estudiante dejen de lado la soberbia o ínfulas de grandeza y asumir humildemente la posibilidad de estar equivocado; y más porque el error no es personal ni institucional sino histórico cultural; se debe a un tipo de cultura formativa que feneció históricamente y que se requiere superar.
Aquí es válida la sentencia de Simón Rodríguez, maestro de Simón Bolívar,  “O innovamos o erramos”. No se trata de asumir unas posturas de acoger la innovación por estar de moda sino por su pertinencia en el proceso educativo. Eso quiere decir, que innovamos formando en los talleres de auto investigación vivencial o seguimos en la vieja cultura formativa de las clases magistrales
Un docente autoritario solo forma gente dócil, obediente ciega y después autoritario, cuando labora como docente. Éstos últimos presentan resistencia pasiva a la innovación pedagógica del programa.
Para finalizar se puede decir, que el docente debe reflexionar su praxis educativa de manera personal y colectiva, considerando las actividades innovadoras como un  privilegio en el contexto educativo, cultural y social  con un modelo de actuación donde predomina la auto- reflexión.          



                                                                                                 Ing: Anyulys Romero

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