El hombre
ha creado sistemas de comunicaciones muy variados para ciertos elementos que
podemos percibir a través de nuestros sentidos, y le ha asignado unos
significados, estableciendo una asociación que todos los integrantes de la
sociedad aprenden partiendo de la necesidad de estar comunicados.
El
proceso comunicativo se da en diferentes niveles y con diversos elementos. Los
avances científicos y tecnológicos han demostrado que todo lo que nos rodea
está expuesto a cambios, ya sean internos o externos; todo es un proceso, es
decir, un cambio, pero lo único que no cambia es la ley de que todo cambia.
La
comunicación es un proceso que nunca se acaba porque siempre está
retroalimentándose de muchas y muy diversas maneras, primero debe generarse
algo que quiera ser comunicado, escogiendo el método de transmisión bien sea
oralmente, escrito o por símbolos. Ahora bien, mediante el método escogido y a
través de un canal se transmite la idea, evitando barreras y ruidos que
dificulten esa transmisión, para un receptor que esté atento al mensaje y que
tiene una necesidad de comprensión del mismo en la forma en que fue
transmitido, de modo que entienda lo que le está diciendo para reconocerla,
aceptarla y generar un respuesta que complete el ciclo.
La
comunicación no solo se limita a dar y recibir información, sino que es parte
fundamental de ella a quién está dirigida, interviniendo los niveles
intrapersonal, consigo mismo; aunque algunos no lo consideran como tal porque
no hay otro actor que brinde retroalimentación; interpersonal, donde hay dos o
más personas; intragrupal e intergrupal con gustos específicos y la sociedad
general, respectivamente; institucional y la comunicación en masa.
Si
bien, comunicarse es sencillo, la manera en que se realiza es la que determina
el éxito del proceso, algo así como “no es lo que se dice, sino como se dice”;
existiendo estilos como el inseguro pasivo, el agresivo que busca dominar, y el
enérgico que es el ideal, asertivo, porque es el que propicia una
retroalimentación nutritiva y constructiva.
En
conclusión, la comunicación es un proceso que está unido al ser humano que no
puede aislarse de ella en ningún momento porque mantiene el dinamismo, por
ello, en dicho proceso ningún elemento está pasivo, porque todos son componentes
activos, mientras estén presentes todos los elementos, es decir, fuente,
emisor, encondificador, mensaje, canal, decodificador y receptor para producir
la retroalimentación, minimizando las interferencia; todo ello, sin importar la
existencia de dos personas, puesto que el nivel intrapersonal también es considerado como un proceso donde hay comunicación, al
igual que en los niveles donde si intervienen otras personas.
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